27 feb. 2010

El "ser" finlandés, a lo dominicano.

Antes de leer lo que acabo de publicar, vale señalar que estas no son más que generalizaciones personales, y que en cada uno de los temas tocados, existen muchas excepciones, tanto de un lado como del otro.

Anteriormente ya había soltado ciertas pistas
sobre la forma de ser de los finlandeses, pero ahora trataré de hacer una descripción más detallada y profunda de dicho "fenómeno", por lo menos ante los ojos y experiencias comunes de la mayoría de los extranjeros (incluido yo, claro). Digo fenómeno no en sentido despectivo, si no mas bien en el sentido de que su manera de ser sorprende y se le hace extraña a cualquiera que provenga de otra parte del mundo, sobre todo a los latinos y más específicamente a un dominicano.

Si bien es cierto que cada país dice que no hay nadie como sus ciudadanos, les puedo asegurar que los finlandeses son una especie única en el mundo. Porque es que las combinaciones radicales que se encuentran en la personalidad común finlandesa, no son nada lógicas y dudo que se repitan en otra parte del planeta.

Como he dicho anteriormente, aquí en Finlandia he tenido la oportunidad de conocer personas de todas partes del mundo, y aunque siga pensando que los dominicanos somos "clase" aparte, tengo que admitir que las cosas comunes que he encontrado entre dominicanos, venezolanos, colombianos, brasileños, chilenos, mexicanos, españoles y hasta gringos, son tantas, que me han hecho pensar que después de todo, no somos tan distintos.

Sin embargo con los finlandeses no pasa igual. Mi impresión en general es que entre Finlandia y las vecinas Rusia y Suecia, hay más similitudes en el clima que entre su gente en sí. Así que ni hablar de lo común entre un latino y un finlandés.

Parece que el tener una población sumamente baja, de apenas 5.1 millones de habitantes (menos de la mitad que los mal contados 11 millones de dominicanos), en un país relativamente grande (al menos 8 veces Rep. Dominicana) y con un idioma que debido a su grado de dificultad (entre los más difíciles del mundo), complica el acercamiento y establecimiento de inmigrantes, han hecho del finlandés un individuo prácticamente atípico.

Pero bueno, tampoco es que sean extraterrestres, es solo que no son a lo que uno está acostumbrado ni a lo que hemos visto en las pantallas. Por eso me voy a atrever a hacer algunas comparaciones entre lo que considero un finlandés común y un dominicano común.

Para empezar, los finlandeses son extremadamente tímidos, tanto a la hora de hablar e interactuar con otras personas (sobre todo con desconocidos), como para mostrar sus emociones. El dominicano por lo general no lo es, hablamos hasta por los codos, ya sea con un amigo, con alguien que acabas de conocer o simplemente con cualquier extraño que te encuentres en alguna fila de un banco o un supermercado: que si Sammy la botó, que en mi casa no hay luz desde ayer o que simplemente la calle esta dura y por ahí seguimos (jaja, sigo usando al Sammy para los ejemplos, aunque tiene unos años retirado ya, como se nota que uno se está poniendo viejo, me recuerda a los "papás" de uno, que todavía hablan de Marichal y los hermanos Alou, como si estuvieran jugando todavía).










Los hermanos Alou y Juan Marichal, en sus verdaderos tiempos



Pero no se confundan, un tímido finlandés no tiene nada que ver con un tímido dominicano. Yo soy sumamente tímido en Dominicana, pero sin embargo, aquí paso por "freco", muy "sabroso", o que a veces soy más cordial de lo que debería ser, ya que lamentablemente (para mi), la cordialidad en Finlandia funciona diferente al resto de los países, donde normalmente saludar o entablar alguna conversación es de buena educación, aquí pareciera que lo que está bien visto es dejar al otro tranquilo y no molestar.

Rara vez encontrarás a un finlandés saludando a un extraño. Apenas saludan a sus vecinos. Yo viví casi un año entero en un edificio de apartamentos, y nunca me enteré de quien vivía abajo, arriba, o al lado de mi. Supongo que muchas veces saludé a gente que andaban de visita, pensando que eran mis vecinos, jaja; aunque al final, si nunca los conocí, ¿Qué diferencia hace?

El finlandés "tímido" evita mirarte a los ojos; y si acaso logras tener contacto visual, puedes notar cierto pánico ante la posibilidad que le puedas hablar. Es tanto así, que se bromea con que la verdadera razón por la que dentro de un tren los finlandeses leen el "metro" (el diario libre internacional), es para evitar ver a quien tienen enfrente, jaja.

Y precisamente hablando de periódicos y trenes; como anécdota les cuento que hace unos días, en mi rutina diaria de ir a mis clases de finlandés, estaba yo sentado en el tren, leyendo uno de los famosos "metro" que había tomado anteriormente en la estación. Al acabar de hacer mi usual "allante" de que había entendido lo que había "leído" y que ya no necesitaba más el periódico, me doy cuenta que hay un señor en el asiento de enfrente, que con su mirada fija en el periódico, me delataba su deseo de leerlo. Sabiendo ya como son los finlandeses, lo quise poner a prueba. Empecé a actuar como si quisiera desprenderme del periódico pero que no sabía donde ponerlo, para ver si así el finlandés se animaba a pedírmelo o que simplemente me preguntara si podía tomarlo prestado. Pero por más acrobacias que hice con el periódico, el finlandés ni siquiera amagó con pedirlo o hablar, se limitó simplemente a insinuar con la mirada. Al final, decido colocarlo sobre el compartimiento que hay sobre los asientos, pero no sobre el que estaba sobre nosotros, sino sobre los asientos del otro lado del pasillo. No había yo terminado de ponerlo en su destino cuando ya estaba el señor con la mano como una tenaza, esperando que yo lo soltara para ahí mismo cogerlo. ¿Qué tan difícil puede ser abrir la boca y pedirlo? A los finlandeses inexplicablemente les cuesta.

En una situación similar entre dominicanos, pasaría lo siguiente: el que quiere pero no tiene el periódico, cuando se percata de que ya terminaste, lo primero que te dice es "échamelo pa' acá" o simplemente te advierte con antelación "oye papá, cuando termines, ya tu sabes!!". Osea, no hay más nada que hablar!

El finlandés tiende a medir y a ser parco con las palabras. No habla por hablar, solo lo hace si tiene algo relevante que decir. Suele ser muy franco y directo, de tal manera que no deja lugar a dudas en lo que dijo. No entiende eso de adornar o disfrazar algo que quieres decir. Preciso y conciso sería la mejor forma de describirlos. El dominicano por otro lado, es todo lo contrario. Habla mucho para decir poco. A menudo se inventa excusas literalmente "increíbles" y totalmente predecibles; y aún sabiendo que el "receptor" de dicha fábula se está "oliendo la tocineta" de la mentira, como quiera insiste en terminar el "cuento", y si puede improvisar en el camino, mejor.

Los finlandeses tienen la peculiaridad de que a pesar de que casi no hablan, cuando lo hacen, hablan duro, y a la misma vez son capaces de hablar sin tomar pausas, incluso hablan mientras inhalan el aire para respirar. Todo un espectáculo!

También tienen la particularidad de que cuando hablas, dificilmente te interrumpen. Hasta que no acabes tu idea no interfieren en ella. Como debería de ser ¿no? Pero para un dominicano esto es difícil de asimilar, porque puedes llegar a pensar de que en realidad no te están prestando atención, ya que estamos acostumbrados a que todo el mundo te interrumpa antes de que acabes de decir lo que estás "tratando" de decir. Se nos ha hecho normal, oír voces (o gritos) entre el inicio y el poco probable final de un comentario.

La timidez finlandesa puede llegar a ser muy subjetiva, ya que si bien es cierto que les cuesta hablar, comunicarse, mirar y todo lo demás; también es cierto que les resulta sumamente cómodo y natural estar desnudos entre amigos, familiares y desconocidos. En este caso seríamos los latinos (dominicanos) los más tímidos, y a los que les pareceríamos extraños a ellos, ya que por lo general no acostumbramos a "destaparnos" ante nadie. Sin embargo aquí no. Aquí probablemente veas primero a alguien desnudo, antes que cruzar algunas palabras. Es lo primero que hacen al "conocer" a alguien, invitarlo a sus adorados saunas. Se puede decir que es su principal manera de sociabilizar. En un lugar donde no hay que hablar mucho y se puede estar desnudo, jaja. Definitivamente es su zona de confort.

Ya sabemos que el finlandés no es el ser más sociable que digamos, pero existen varios factores o situaciones que anulan por completo todo lo dicho anteriormente. Es donde considero que el finlandés pierde dicha timidez social que lo caracteriza. Primero: obviamente el alcohol. Cuando el finlandés toma se transforma totalmente en otra persona. Habla, canta, hace amistades efímeras y sociabiliza como el más simpático de los dominicanos. Sé que pensarán que esto ocurre con todo el mundo, pero la diferencia está en que por ejemplo, el dominicano cuando toma, pasa de ser sabroso a sabrosísimo y no de no decir una palabra a entablar conversación. No es lo mismo pasar de gris oscuro a negro, que de blanco a negro; hay una gran diferencia. Lo segundo es, cuando estás de visita un sus casas. Aquí el escudo callejero en el que se esconden cuando están fuera desaparece y le puedes llegar a escuchar algunas palabras entre los labios y hasta oirlos explicar algo detalladamente. Y tercero: el verano, que aunque no siempre los hace hablar, por lo menos les da el ánimo para devolver un saludo o alguna sonrisa.



Alcohol y verano, ingredientes imprecindibles para una velada exitosa con finlandeses


Calamaro debió de haber estado viviendo en Finlandia cuando se le ocurrió darle el título Honestidad Brutal a unos de sus discos. Es como también definiría yo esta cualidad de los finlandeses (al menos a la vieja y media generación). No es casualidad que Finlandia sea uno de los países menos corruptos del mundo, esto se lo deben claramente a sus honestos ciudadanos. Los finlandeses suelen ser honestos y justos en la mayoría de las situaciones, es como si viniera incluido en el "software" de ser finlandés. Las cosas con las que me he encontrado aquí me ha llevado a sacar esta rotunda conclusión.

Es más fácil encontrar pingüinos en Boca chica en plena semana santa, que encontrar un finlandés que esté tratando de engañarte, robarte o queriéndote sacar injustamente provecho de algo. Si creen que estoy exagerando (que lo estoy), aquí algunas cosas con las que me he topado desde mi llegada:

Lo primero con lo que "flipé" (vuelve el perro arrepentido), es que aquí normalmente las compañías o encargados de darle mantenimiento al edificio de apartamentos donde vives, poseen llaves de tu casa, y pueden entrar a ella si el caso lo amerita. Está claro que no pueden entrar sin tu permiso, pero tampoco es que te lo piden directamente. Como fue el caso de nosotros en el edificio donde vivíamos. Una vez se necesitaba dar mantenimiento a las calefacciones de los apartamentos, estos enviaron simplemente una nota, diciendo que de tal día a tal día, entre estas horas, estaremos yendo a las casas. Si tu estabas, entraban, sino, también. Normalmente tocan 3 veces, si no responde nadie, entonces entran y se ponen a trabajar donde sea necesario. Esto mismo se repitió otro día con las tuberías de la cocina.

A mi eso me pareció increíble, ¿Confiarías tu en Dominicana, las llaves de tu casa a un total y desconocido plomero? "Oye Juan, llámate un plomero, toma dale las llaves de la casa y dile que si no hay nadie en ese momento, que entre y que por favor arregle la tubería del baño", jaja jamás!!! Allá lamentablemente (y necesariamente) tenemos que tener 2 o más cerraduras en las puertas, sin olvidar los más que decorativos hierros en cada una de las ventanas de la casa o apartamento (independientemente de que vivas en un primer o séptimo piso, se han visto casos.....). Es la única forma de dormir "medio" tranquilo.

Otra cosa que me sorprendió y me sigue sorprendiendo, es la probabilidad de que aparezca algo que prácticamente has dado por perdido. Incluso cuando no te has dado cuenta que has perdido algo, es probable que recibas la grata sorpresa de que alguien lo ha recuperado y que está en plena disposición de devolvértelo, sin ningún tipo de interés monetario $$.

Muchas veces, incluso cuando no has dejado nada que te vincule al objeto perdido, es muy posible que tengas suerte y lo recuperes. Como ha sido el caso de un amigo mexicano, quien me contó que una vez olvidó su cámara digital en un famoso parque público de Helsinki y que efectivamente, como el esperaba, cuando regresó al lugar de los hechos, ya la cámara no estaba. Para su sorpresa, la persona quien encontró y tomó la cámara, había dejado una nota en el mismo sitio, indicando su número de teléfono y que en caso de que encontrara la nota, lo llamara para ver a donde podía llevársela. Así mismo, ni siquiera donde la puedes ir a buscar, sino a donde puedo llevártela.

No se sorprendan si en Dominicana te encuentras incluso con la situación en que alguien ve a alguien olvidando algo en un sitio y en vez de avisarle, prefieren esperar que se vaya y tomar lo que haya dejado. Afortunadamente no todos los dominicanos actuamos igual, y todavía de vez en cuando aparecen personas honestas también.

De la misma manera y por separado, dos amigos me han dicho que han olvidado sus celulares en autobuses. En uno de los casos, quien lo encontró llamó a uno de los contactos del dueño y en otro caso, el mismo chofer del autobús se encargó de ubicar al dueño y describirle la ruta que iba a cubrir, para que este fuera a la parada más conveniente y entregárselo. A todo esto le sumamos las anécdotas de personas que encuentran dinero, preguntan a quien le pertenece o simplemente lo llevan a la recepción del lugar donde estén. Es sencillamente increíble!!

En cuanto a lo "justo" que cité anteriormente, me llega a la mente cuando en plena crisis, "E" se quedó sin trabajo y al no tener como pagar su "caro" gimnasio, le dice a la recepcionista que por dichas circunstancias, no tiene como pagar. La respuesta del "Gym" fue: "ahh si, comprendemos la situación, este mes no tienes que pagarlo entonces y puedes seguir viniendo". Llámenlo si quieren "estrategia para no perder a un cliente", pero de todas formas no me imagino a una empresa dominicana, anulandote una factura por el hecho de que te quedaste sin trabajo y no tienes como pagarla. Sueña pilarín!!!!

Con la misma varita de justicia, la oficina de transporte público ha anunciado esta semana que para compensar a los usuarios por los retrasos que han tenido los trenes y autobuses ultimamente, debido a la gran cantidad de nieve que ha caído; todos los tickets del mes que viene, estarán con un 25% de descuento. Y no era que no había trenes ni autobuses, había la misma cantidad y pasaban con la misma frecuencia, es solo que no salían o llegaban a la hora estipulada en los horarios establecidos, lo cual no permitía al ciudadano planificar cuando salir o llegar exactamente a un sitio. ¿Se imaginan los dominicanos las omsas a mitad de precio, porque la semana pasada llovió mucho y no pudieron salir unas cuantas unidades? Sueña pilarín!!!!









Los puntuales trenes y autobuses de Helsinki




Flamante OMSA, quedada en medio de la 27

De todas las cualidades que definen al finlandés común, me quedo con una: "La modestia". Aquí es donde verdaderamente puedes encontrar una diferencia abismal entre nuestras culturas. Para mí, que vengo de una sociedad en donde las personas se miden por el modelo de carro o celular que tengas, el encontrarme con esta falta de ostentación ha sido como una bocanada de aire fresco. Un ambiente en el que he tenido y querido adaptarme.

La modestia en general es uno de los valores mas importantes y mejores vistos en toda Finlandia. Extrañamente encontrarás a un finlandés alardear sobre sus posesiones o sacando pecho por sus logros personales. Aquí es de buena conducta tomar al otro en consideración y de no hacerlo sentir ofendido bajo ninguna circunstancia.

Pero ya!!, basta de alabanzas y vamonos a las a veces tediosas comparaciones. En este caso tediosas porque sin haber escrito nada aún, sé que lamentablemente en este departamento los dominicanos (en mi opinión) salimos perdiendo. O mejor dicho, nos quedamos atrás, porque al fin y al cabo esto no se trata de ganar o perder.

Para empezar, el dominicano es "comparón" por naturaleza, le gusta el tener algo que lo demás no puedan tener, siempre y cuando sea algo que se pueda envidiar. Mientras más envidiable el asunto, mejor y más feliz es. A la hora de comprar algo, siente la necesidad de anunciarlo a todo el mundo y con una antelación casi "finlandesa". Es tanto así, que el último en enterarse de que fulanito se compró algo, puede llegar a sentirse ofendido :"mierda te compraste esa vaina y no me dijiste na, ta bien, no te apures", jaja. Por lo que he visto, aquí en Finlandia te enterás de que alguien tiene o ha comprado algo porque ese dia por alguna razón visitaste su casa, o porque fortuitamente te encontraste a esta persona en algún lugar.

A un finlandés le piropeas algo, y te dice que no es nada y que le costó muy poco. A un dominicano le piropeas, por ejemplo, una camisa y educadamente te responde: "gracias, a la orden", aunque en la mayoría de los casos sabes que en verdad lo que quizo decir fue algo así como: "pa' ti y pa' mi, pero na' ma' la uso yo"; y claro, luego prosigue a decirte cuanto le costó y donde la compró.

Este tipo de comportamiento dominicano, no se limita unicamente a las cosas materiales de "larga duración", tambien podemos encontrarlo a la hora de comer. Muy a menudo te puedes ver en la situación de que alguien está degustando un suculento plato, que aunque en el fondo no quiere compartirlo, te da a probar un poco con el único objetivo de que sepas que tan bueno está lo que él come, y así crear este tipo de "envidia culinaria" y luego comerselo con más "gusto". Le pides un poco más y lo más seguro es que te responde : "echa pa' allá".

La diferencia entre nuestros países radica en que la República Dominicana (desde que tengo uso de razón) ha sido siempre un país que de una forma u otra fomenta la desigualdad social, que le gusta las clasificación económica, y en donde han hecho del "cada quien jala pa' su lao'" un deporte nacional, olvidando así la importancia del trabajo colectivo y del bien común. Y por otro lado, soy testigo de que en Finlandia se promueve y respira igualdad, tanto de género como de oportunidades individuales. Aquí el hijo del más "rico" estudia en la misma escuela (pública) que hijo del más "pobre", entre comillas porque la gran masa poblacional se encuentra en una constante "clase media", con unos que otros destellos hacia arriba y abajo.

La primera en creerse esto de la igualdad, es la misma presidenta(e) Tarja Halonen, de quien me cuenta "M" (una de las compañeras de apartamento) estuvo hace unos meses de compras en la tienda donde ella trabaja, acompañada simplemente de un par de agentes de seguridad. Todo esto sin la necesidad de cerrar la tienda, sin tener la presencia de la prensa, ni hacer el típico aparataje americano. A la hora de pagar, le tocó a "M" atenderla, como a una cliente más del montón. Lo más impresionante fue cuando "M" le preguntó si tenía la Plussa Kortti ( lo mismo que la "Siremás" de la Sirena) de dicha tienda, y Tarja Halonen le responde, "ahh si, espera" y la busca en su cartera. Al final la factura no hizo mas de 25 euros.

De la misma manera que en la tienda, Tarja Halonen estuvo hace un tiempo, en la misma sala de cine que un compañero de clases, a solo 3 filas de asientos de diferencia. En una tanda común y corriente, abierta para todo el mundo. De Leonel en el cine, mejor ni hablar.

Tarja Halonen y su esposo, disfrutando de una velada cinematográfica


¿Se imaginan ustedes al "Dr. Leonel Fernández" sacando una siremás de la cartera? jamás!!! Es fácil imaginarse el cuadro del hipotético caso de nuestro "excelentísimo" presidente yendo a comprar algo a la Sirena: para empezar, todas las calles aledañas cerradas y el tráfico paralizado. La tienda ni se diga. Acceso nulo a cualquier mortal, empleados seleccionados y los fotógrafos sacando la foto de la más que segura portada de la próxima edición del matutino, donde se vería el dueño de la tienda, atendiendo personal y simbolicamente al mismísimo Sr. Presidente (con el "Jay" Payano detrás incluído). Entre agentes de Amet, patrullas, sirenas, agentes de seguridad, policías secretos, ambulancias, periodistas y "lambones" autorizados, completan lo que parecería más una mezcla entre un desfile militar y un carnaval, que una simple compra.



Agentes de la AMET, listos para escoltar al Sr. presidente de la República


Pero no todo es diferencia entre dominicanos y finlandeses. Hay algo que tenemos en común: El nacionalismo. Que aunque este se presente de distintas formas, al final lo sentimos de la misma manera.

El finlandés normalmente pone por delante a todo producto que tenga el sello de "made in Finland", tanto así, que están dispuestos incluso a pagar más por ellos. Yo no entiendo mucho de economía, pero mi experiencia dominicana en supermercados me ha enseñado que "importado" significa más caro y "nacional" más barato, en productos de la misma línea. Pero aquí en Finlandia pasa todo lo contrario, lo hecho en Finlandia casi siempre es más caro y te puede llegar a costar hasta el doble de lo que cuesta el producto importado. Soportan y confían en sus productos, y por eso están orgullosamente dispuestos a pagar más, ya que también reconocen que apoyar sus productos significa sostener su economía. Afortunadamente los productos son, por lo general, de excelente calidad y casi siempre pensados en la ecología de los mismos, algo muy escencial para los finlandeses.

Van ya varias veces, por ejemplo, que veo a un finlandés decidiendose por cadenas de restaurantes finlandeses, solo por el hecho de ser finlandeses. Porque aseguran que utilizan productos nacionales y por ende de mejor calidad que la internacional competencia.



El orgullo y nacionalismo dominicano es un poco diferente, sale de adentro pero se basa en poca cosa. Lo digo porque normalmente de las cosas que nos sentimos más orgullosos, suelen ser resultados indirectos de nuestra misma falta de capacidad como nación.

Tenemos por ejemplo, a los atletas dominicanos, específicamente los peloteros. Esos que nos hacen gozar todos los años y que siempre ponen la bandera por todo lo alto y de los que de verdad nos sentimos orgullosos. Pero detrás de todo esto está el hecho de que por no haber tenido la oportunidad de recibir una educación adecuada, se han visto obligados (ya sea por imposición de los padres o por alguna otra razón) a optar por prácticar un deporte, con la millonaria ilusión de salir de su situación. ¿Entonces? ¿De qué debo sentirme orgulloso? Me siento bien por el que lo logra, pero lamentablemente la mayoría se queda en el camino, sin educación y sin nada. Pero lo más curioso es que aquellos que lo logran, están injustamente agradecidos de ser dominicanos.

El "Sammy" ¿Orgullo nacional o fracaso exitoso? ¿ O Ambos?

A los dominicanos nos gusta tomar el crédito por los logros individuales de cualquiera que tenga algo de "dominicano" en las venas, y venderlo como producto netamente local. Ahí tenemos los conocidos casos de gente como Félix Sánchez, Zoe Saldaña, Michelle Rodríguez, Alex Rodríguez entre otros, quienes han llegado donde están porque otros países han creído e invertido en ellos. Pero a la hora de llegar a la cima es cuando más nos interesamos en "adoptarlos" y reconocerlos como dominicanos.

Pero nada de esto le quita fuerza al apoyo incondicional que le damos a los "nuestros" a la hora de resaltar internacionalmente. Es una capacidad digna de admirar, y más teniendo en cuenta lo poco que invertimos para que alguien con talento se desarrolle.

A pesar de todo, sí existen cosas en las que verdaderamente siento que estoy orgulloso de ser dominicano, de esa capacidad de sonreir ante la adversidad, de la de sociabilizar, de lo relajados que somos, de sentirnos hermanos en cualquier lugar donde nos encontremos, de tener presente el valor familiar que tanto escasea por estos lados y de la servicialidad que nos caracteriza. Definitivamente un sello orgullosamente:

Para ya finalizar con el tema del finlandés común (que no paro de irme en una), no se que conclusiones podrían sacar ustedes, pero para mí, al final lo que tenemos es: a alguien que no habla, pero se comunica, que es tímido, pero habla duro y sin pausas, tanto para afuera como para dentro, se transforma y le gusta andar "encuero", logra mucho y enseña poco, que vive feliz sin sonreir lo suficiente, habla un idioma único y que sin saludar no pasa por mal educado.

Dicen que es difícil hacer un amigo en Finlandia (no lo dudo), pero que cuando lo consigues es para siempre. Aunque esto me suene más a respuesta defensiva ante la falta de sociabilidad que se les acusa, espero que sea cierto y poder comprobarlo satisfactoriamente.



Nota: Feliz día de Independencia a todos los dominicanos, espero que no sigamos olvidando lo que esto realmente significa.

3 feb. 2010

Cosas de aquí y de allá!!! (megapost.....pica y se extiende)

Hace unos meses solicité el cambio de la licencia de conducir dominicana por la finlandesa. Después de una larga espera, finalmente mi nueva y renovada licencia ya estaba lista y servida. Pasé a recogerla hace un par de dias atrás, y aunque yo sabía lo que venía, no es lo mismo saber que comprobar.

A lo que me refiero, es a la fecha de caducidad de la licencia finlandesa. Aunque esto no sorprenda a ningún otro ciudadano del mundo, para un dominicano el ver que la fecha de vencimiento de un documento "oficial" sobrepasa lo que dura un período de gobierno (4 años), es algo para "flipar" (ya les dije que se vayan aprendiendo el verbito este, batea bestialmente).

Pero para no desesperarlos, les digo que de 4 años de validez que tenía mi antigua licencia dominicana, he pasado a tener una que dura al menos 10 veces más. Sí, así mismo, no se han equivocado con la multiplicación, la licencia es válida por 40 años, hasta el 2049 para ser precisos, osea que hasta que yo tenga 70 años arriba. Es la edad límite que los finlandeses entienden que una persona normal puede conducir (salvo excepciones) sin ningún tipo de restricciones físicas. A partir de ahí, pues bueno a renovarla y hacerte los chequeos médicos correspondientes.

La "vitalicia" licencia finlandesa.

En ese sentido tengo que inclinarme hacia el pensar de los finlandeses (planificación a largo plazo, si leyeron el post anterior saben a lo que me refiero). Es lo más coherente y lo más lógico que se puede hacer al respecto, y más aún teniendo en cuenta los rigurosos exámenes que aquí tienes que pasar (incluídos los de manejar sobre hielo y nieve) y las caras escuelas que tienes que pagar.

No lo digo por experiencia propia, ya que afortunadamente, nuestra licencia dominicana (pa' que no me queje!!) aplica para ser cambiada perfectamente, pagando lo que tienes que pagar (40€) y cumpliendo una serie de requisitos previos. Hasta algo de pena me da por los jóvenes finlandeses, porque si bien es cierto que no hay mejor escuela que las calles de Santo Domingo (tienen que ver a que los finlandeses le llaman "tapón", es de risa), conseguir un carnet de conducir aquí es algo mucho (pero mucho $$ €€€) más complicado que conseguirlo en Rep. Dominincana.


Tapón bestial en las "concurridas" calles de Helsinki.


Taponcito "ligero" en una tarde cualquiera de Santo Domingo.

Para empezar, aquí no puedes aprender por tu propia cuenta (cosa que en Dominicana es lo más común), es prácticamente obligatorio ir la escuela de manejo, y digo prácticamente porque la otra y única alternativa posible es que alguien que viva contigo te enseñe, dígase esposo(a), padre o tutor, pero para esto, este tiene que sacar un permiso especial de como enseñar ($€€), estudiar, tomar exámenes ($€€) y además tener los equipos de seguridad necesarios para instarlos en el carro, como por ejemplo, el pedal de frenar alternativo que se coloca en el asiento del pasajero y alguno que otro más ($€€). Por eso la mayoría opta por la escuela de manejo.

Todo esto hasta ahora parece algo relativamente muy normal, pero si quieren ver algo "anormal", veamos los precios de las caras escuelas de manejo que les mencioné, agárrense:
  1. Para la licencia categoría B, osea de carros convencionales:
  • Clases de teoría, materiales y servicios de oficina: 300€
  • Clases prácticas, de 30 sesiones (min) de 25 min, a 32€ c/u: 960€
  • Pago del uso de carro: 70£
En total, solo en escuela, se te fueron 1330€. Pero eso no es todo, a esto hay que sumarle el costo de sacar la licencia (en la policía), que son nada más y nada menos que: 203€ (¿203 euros? ¿qué número es ese?, esto prueba la honestidad de los finlandeses, en Dominicana te lo redondearían sin motivo alguno a 225 y cuidado!!).

Pues al final tenemos la cuantiosa suma de 1532€!!!! por una licencia de conducir. Todavía no me atrevo a covertirlo a pesos dominicanos, porque aunque no lo crean...., todavía queda un poco más. ¿A qué me refiero? Me refiero a que a diferencia de nuestra licencia "combo" dominicana, esta licencia finlandesa de la cual les acabo de hablar, no incluye el permiso para conducir motocicletas ni minibuses.

En Dominicana lamentablemente (o afortunadamente en algunos casos...jaja ya verán por qué lo digo) pensamos de otra manera. Pensamos en función del tamaño, pues si puedes manejar esto tan "grande", entonces claro que puedes manejar esto que es más "pequeño" (jaja), sin importar que esta tenga 1, 2 o 20 ruedas. A eso me refería con eso de la licencia "combo" dominicana. ¿Manejas carro? Si, pues toma llévate totalmente gratis el permiso de conducir motocicletas.






















¿Alguien duda de la capacidad de un dominicano sobre 2 ruedas?


Pero aquí es diferente, una cosa no tiene que ver con la otra. Así que si quieres el permiso de motores, tienes que tomar sus respectivos exámenes. Si tienes ya la licencia categoria B y optas por añadirle la categoria A, osea la que te permite conducir motocicletas, los precios serían lo siguientes:

  1. De categoria B--->AB
  • Clases de teoría, materiales y servicios de oficina: 200€
  • Clases prácticas, de 12 sesiones (min) de 25 min, a 40€ c/u: 480€
  • Pago del uso del motor: 80£
Esto solo en la escuela. A esos 760€ le sumamos los 98€ que cuesta en la policía (otra vez, ¿98€?). Tenemos entonces que el "upgrade" de una licencia categoria B a la categoría AB, es de 858€.

Entonces hacer la suma es muy fácil (lo que no es fácil es creer el resultado), el tener una licencia de conducir con las categorías A y B en Finlandia, te cuesta: 1532€ + 858€ = 2390€ (al menos los números cuadraron jaja).

Lo único que me queda por hacer entonces (especialmente dedicado a los dominicanos), es simplemente convertir esto a pesos, para los que todavía estén "flipando" y no hayan hecho la simple operación matemática: 2390 X 50= 119,500 pesos (redondeados a 120,000 pesos en Dominicana).

Todavía veo el número y no me lo creo (con razón es que es para toda la vida, jajaj) y más sabiendo que actualmente la licencia dominicana en total te cuesta 2370 pesos (incluidos exámenes, carnet de aprendizaje y expedición.....no incluye buscones jaja), osea 47.40€.

Pero, ¿por qué he insistido tanto en eso de las categorías? Que si A que si B que AB etc.., bueno porque es precisamente la licencia con categoría A y B en Finlandia, la que "equivale" a nuestra licencia dominicana convencional, osea la de categoría 2 que tenemos casi todos. Osea que yo (este que está aquí), que a duras penas pude controlar la "chappy" de papito en Bonao, tengo permiso para conducir el motor más robusto posible. Y todo gracias a mi "relativamente" barata licencia dominicana.

Réplica de la clásica "Chappy" de papito.

Con esto no quiero menospreciar nuestra querida licencia, todo lo contrario, estoy MUY agradecido con ella, me ha ahorrado una más que segura deuda "eterna". Pero viendo todo esto, como que hay algo que no me cuadra. O aquí son extremadamente estrictos o en Dominicana extremadamente ligeros en este asunto.

Se me ha hace difícil entender como la misma cosa puede obtenerse de maneras tan diferentes. Supongo que algunos (Finlandia) entienden un poco mejor la responsabilidad que todo esto conlleva. Osea que no solo son esos 120,000$ contra esos 2,370$ (aunque si lo más increíble) que me ponen a cuestionar si Dominicana y Finlandia están jugando en la misma liga. Pero mejor dejémoslo ahí, que si hay algo que aprendí desde que llegué, es no convertir nada de euros a pesos, no importa cuantas matématicas sepas, los números no te van a dar por ningún lado. Así que lo único que me queda es agradecer la inmejorable posición en la que me dejó nuestra
licencia.



Todo esto no importara mucho, si no tuviera la ilusión de recorrer varios países en moto...



Cambiando de dirección pero no de tema, todo esto es algo que aunque ya me lo he preguntado antes, me ha hecho preguntarmelo otra vez ¿Por qué los dominicanos tenemos que "renovar" la licencia cada 4 tediosos años?. ¿Acaso se nos olvida como manejar? No, para nada. Creo que todos los dominicanos sabemos que la respuesta está muy ligada a la palabra "negocio" (aunque pensandolo bien, prefiero ese "financiamiento" a tener que pagar 120,000 pesos jaja).

En mis 14 años que llevo conduciendo, he tenido: 2 carnet de aprendizaje (si, porque son renovables también), 3 licencias de conducir (sin contar la finlandesa) y todas con diferente presentación. Eso es algo que nos gusta a los dominicanos, no importa que el módelo anterior sea más bonito o que funcione mejor que el nuevo, hay que tener el nuevo, si no, tu no estás en nada (estás atrás y no alante alante, como el que acaba de sacar la flamante nueva licencia).

Pero no solo nos limitamos a las licencias de conducir, pasa con casi todos los documentos oficiales. Puedo decir lo mismo con los pasaportes. En lo que llevo de vida he tenido 5 pasaportes, de diferentes tamaños y colores. Lo mejor fue cuando tuve que utilizar 3 de ellos al mismo tiempo. ¿Cómo, y eso es posible?...con un dominicano en medio, todo es posible. El dominicano sabe a que me refiero, pero de todas maneras trataré de explicarme brevemente (que lo dudo), por si alguien de otro planeta (digo, de otro país), de casualidad se tope con este blog :

Necesitaba de 3 pasaportes, ya que por ejemplo si tienes visa de EEUU, esta por lo general, dura más tiempo vigente que el pasaporte dominicano (rojo), osea que en algún momento tu visa seguirá funcionando pero el pasaporte no, así que necesitas renovarlo y por ende tener otra libreta (azul). Pués para cuando se me vencía este "nuevo" pasaporte, todavía me quedaba un año de visa gringa, entonces tuve renovar el pasaporte una nueva vez (negro).

¿Que por qué no me desprendí del segundo (azul), si no tenía ni visa ni estaba vigente? Bueno, porque en él tenía las entradas (de tránsito) de los últimos 6 años, cuales por alguna razón que no recuerdo, necesitaba mostrar para utilizar el pasaporte nuevo (negro) con la visa del pasaporte más viejo (rojo). Qué lio!!!, si no entendieron se jodieron (jajaja). Pero no se preocupen, que al final lo que cuenta es el resultado de los hechos: 1 viaje, 3 pasaportes grapados y con 3 colores diferentes. Parecía más un multicolor álbum fotográfico que un pasaporte, ya que entre los 3 reunían una paquete de fotos en las cuales se podía apreciar, desde mi primera espinilla, pasando por los famosos bozitos de mozalbete, hasta llegar a la actualidad. Creo que si hojeabas rápidamente las libretas, podías ver una animación completa del desarrollo de mi nariz, jaja. Todavía no entiendo como no me dijeron nada en gringolandia, supongo que no fui el primero ni el último que vieron con dicho álbum.


Muestra de como todavía necesito tener mi pasaporte, lástima que ya no esté el rojo, jaja.

De la cédula (DNI dominicano) no puedo decir lo mismo, es la que más ha soportado el paso del tiempo, solo he tenido 2 y de diferentes colores, claro. Pero la razón no es porque esta tenga un mayor período de validez (la mía se venció en el 2005, pero todavía funciona), sino porque simplemente a los responsables no les ha dado la gana de cambiarla; en realidad debería renovarse (para sorpresa) cada 4 años. Pero lo peculiar de nuestra eterna cédula dominicana, no es su período de validez ni sus colores, sino algo mucho más interesante. En un país donde, entre la persona más blanca y la persona más negra, hay una ilimitada mezcla de colores y sabores, a alguien se le ocurrió clasificarnos tambien por nuestro color de piel.

¿Acaso no basta con las 2 fotografías que tiene? Pues parece que no, y efectivamente hay un encabezado que dice "piel". He buscado algo parecido en algunos documentos de otros países, pero no tuve mucho éxito. Quería saber si era algo normal o algo muy dominicano.

Lo mejor de todo (y aquí es que se pone buena la cosa) es que aparte de que es prácticamente imposible clasificar por el color exacto de la piel, esta clasificación depende del gran criterio de la persona que te atienda en el momento. Ya ustedes se imaginan como viene la variedad.

Para empezar mi cédula indica que tengo piel blanca, que aunque reconozco lo desteñida que salió la fotografía, es algo que dista de la realidad y que es exclusivo Michael Jackson y ahora de Sammy Sosa también, jaja. Por lo menos creo yo que es "B" de blanco, así le ponen a los "blancos", porque uno no sabe que quiso decir el pana que te atendió. A lo mejor era alguien que había llegado de EEUU y me puso "B" de brown, jaja quien sabe.

El criterio subjetivo de quien te atiende puede variar mucho, pero lo mas típico de ver en una cédula dominicana es la "I" de "indio", que yo pensaba que era una raza, pero los dominicanos la usamos para "colorearnos", ya que existen varios tipos de "indios". Pero casi nunca decimos "indio", decimos "indiecito" (que nada tiene que ver con un indio pequeñito). Está el "indiecito claro" , que dentro de los "indios" es el más "clarito" de todos. Luego le sigue el "medio indiecito", que supongo que es un poquito más oscuro que el indiecito claro y así sucesivamente hasta llegar un tipo de "indio" oficial, ya que sus iniciales "IC" son utilizadas regularmente en las cédulas dominicanas. Como es el caso de un amigo, en cuya cédula dice "IC" y que este al preguntar qué significaba, estos sin tapujos le dijeron que su color de piel era "indio canelo" jajaj ¿Alguien lo puede creer?

La misma gama de colores que podemos encontrar en un "indio", la podemos encontrar también en los "morenos", que en general serían un tono más oscuro que los indios, pero que en verdad no se sabe decir cual es más claro o más oscuro entre un "morenito medio clarito" (porque esto también existe) y un "indio canelo" por ejemplo. Pero aquí lo que cuenta es que al final entre dominicanos nos entendemos, de eso no hay duda. Lo mismo pasa con los "blanquitos" y que también pueden ser "medio blanquitos" y otra serie de combinaciones más.

Después de haber visto todo esto (que por cierto, ahora que lo pienso nunca he entendido porque usamos el disminutivo de las cosas cuando nos referimos al color de piel de alguien), no me sorprendería encontrarme con un "CL" (café con leche), con un "NT" (negro teléfono), "MD" (medio quemaíto) o hasta una simple "C" de color "chocolate" o sabra Dios si lo que quiso decir el pana fue "C" de color "chino", porque creo que somos capaces de llegar a eso.

¿Medio blanquito, indiecito claro, indio canelo, medio morenito ó negro teléfono? ¿Qué opinan ustedes?

Pero ya retomando el tema por el cual empecé a escribir este post (el de la licencia por si no se acuerdan, que me fuí en una, otra vez) y hablando ya seriamente (jajaja), creo que el conducir un carro es como conducir una bicicleta, una vez aprendes; nunca olvidas como hacerlo. Puede pasar mucho tiempo desde la última vez que manejaste, y cuando tomas el volante es como que el tiempo no hubiese pasado (vamos a ver si no me estrello cuando vuelva a manejar, al menos espero hacerlo ahora, para poder culpar a la nieve y al hielo de ello, jaja).

En ese sentido reitero mi inclinación por la licencia casi "vitalicia" que se utiliza en Finlandia, porque aunque se vean casos extremos (el papá de "E" tiene la licencia de cuando era teenager todavía vigente, un cartoncito medio añejo con una foto grapada, que para entrarla en la cartera, necesitas doblarla 4 veces al menos..jajja), en el fondo considero que si en realidad no existe nada que te impida, tanto física como mentalmente, conducir adecuadamente un vehículo, entonces el renovar un permiso por el cual pasaste rigurosas pruebas e invertiste tal cantidad de dinero, carece totalmente de sentido.

Así que ante la distancia (4 años), opto por la unidad completa.....